Tradición artesana en la provincia cordobesa

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La provincia cordobesa cuenta con cuatro Zonas de Interés Artesanal de las diez catalogadas en Andalucía, hecho que pone de manifiesto la gran tradición de nuestra tierra en este sector. El trabajo del cuero, la joyería y la cerámica son sin duda los más importantes y arraigados en Córdoba ya que aún se practican en pequeños talleres siguiendo las antiguas tradiciones.

Son muchos los lugares donde podemos adquirir estos artículos artesanales aunque, si te encuentras en la capital, te recomendamos que acudas a las calles de la Judería y del casco antiguo, zonas donde encontrarás numerosas tiendas con objetos únicos elaborados a mano. El Zoco Municipal es un espacio donde aún podemos hallar talleres de oficios artesanales de cuero, marroquinería, cerámica, madera, joyería y filigrana cordobesa.

El cuero

¿Sabes cómo surgieron los primeros oficios relacionados con el trabajo del cuero? Desde tiempos remotos, el hombre ha intentado conservar la piel de los animales que cazaba. Para ello, experimentó con diferentes procesos de transformación. Aquellas primeras personas que se especializaron en estos menesteres dieron lugar a los primeros curtidores, zapateros, guarnicioneros y peleteros.

La artesanía del cuero fue introducida en España por los árabes y se desarrolló en Córdoba durante la época califal, en la que alcanzó su máximo esplendor. No obstante, a partir del siglo XVIII, este oficio perdió importancia para volver a recuperarla en el siglo XX mediante el esfuerzo de emprendedores como el pintor cordobés Ángel López-Obrero y su mujer Mercedes Miarons, que fundaron el taller de artesanía Meryan en la Calleja de las Flores, en  Córdoba, y en el que actualmente continúan trabajando sus hijos y nietos.

Fue en 1.502 cuando los Reyes Católicos promulgaron unas ordenanzas para el gremio de los guadamacileros en las que se señalaban las dimensiones y la naturaleza de las pieles: cabra, cordero, becerro, ternera y vaca. Además, se vigilaba por la pureza del colorido y se autentificaba la fabricación cordobesa mediante un sello o fiel contraste.

Existen dos ramas principales de adornar el cuero: el cordobán y el guadamecí. La diferencia entre ambos radica en la forma de tratar la piel y en su utilización. El cordobán fue considerado, preferentemente, como material curtido sin labrar y en su color natural para la fabricación de calzados, fundas, guantes, cojines, monturas, encuadernación y otros objetos similares. Y el guadamecí, que solía ser piel de carnero curtida, labrada y policromada sobre un fondo de plata y con un dorado posterior que le proporcionaba un acabado brillante, tenía un uso eminentemente artístico y decorativo.


La platería

La platería, que también cuenta en Córdoba con una gran tradición, es una de las principales actividades económicas de la ciudad. ¿Te contamos una curiosidad? En la provincia de Córdoba es donde se da la mayor concentración de talleres de toda España.

Son muy famosos los trabajos de filigrana en plata, una técnica orfebre utilizada en la joyería artesanal que consiste en rellenar con finísimos hilos de metal, generalmente oro o plata, formas huecas o figuras previamente elaboradas por el artesano que conforman complejas piezas de joyería, formando un dibujo semejante a un encaje. De la filigrana en plata nacen objetos de adorno y de ornato femenino.

Pero la joyería cordobesa ha ido evolucionando y ahora ofrecen una gran variedad de objetos y diseños elaborados con toda clase de metales, fundamentalmente oro.

Hoy en día los más de mil talleres que se encuentran en la capital cordobesa producen diseños que abarcan una amplia gama de productos, desde los más clásicos pendientes y sortijas a la más avanzada muestra de creación actual.

Los trabajos que salen de los talleres de los maestros plateros cordobeses son reconocidos mundialmente por su alta calidad.



La cerámica

En la artesanía del barro hay que distinguir dos zonas: por un lado, la zona norte, donde destacan Hinojosa del Duque y Pozoblanco, con arcillas de alto contenido en hierro y granos de mica que al cocer las piezas toman un color rojizo con pequeños granos metálicos.

Pero, sin duda, el lugar ideal para comprar cerámica es la localidad cordobesa de La Rambla. Allí se encuentran varios de los talleres que más esfuerzo han realizado por recuperar del pasado los diseños y la técnica de la época del Califato de Córdoba.

Sin remontarnos a los posibles orígenes prehistóricos de la alfarería de La Rambla, todo indica que este oficio se consolida en la localidad con la dominación árabe. Si bien, la primera referencia escrita hallada sobre este oficio data del 1460, donde se menciona a “Miguel Ruiz …, cantarero”. Ya en el siglo XVI se constata la existencia de una calle llamada “Cantareros” y en los libros de la parroquia uno de los oficios mencionados es el de “alfarero”.

El botijo blanco es el producto típico rambleño, ideal para refrescar el agua por su arcilla porosa. Es esta pieza la que da popularidad a estos talleres alfareros a lo largo del siglo XIX y estructura el sector tal y como hoy lo conocemos. Actualmente la cerámica rambleña es muy variada y rica. Realizan menaje de concina, azulejos decorados, productos con reminiscencias árabes, califales o andalusies, entre una gran variedad de trabajos.



La madera

Podríamos decir que en España hay muy pocos lugares donde se trabaje la madera de olivo como materia prima para la fabricación de muebles, y dos de ellos son Espejo y Castro del Río, pueblos cordobeses con una larga tradición en la elaboración de objetos y muebles de madera del olivo.  
Los artesanos de la madera de olivo de Castro del Río son guardianes de una parte muy importante de la cultura del pueblo, ya que los conocimientos adquiridos a lo largo de los años han ido transmitiéndose de generación en generación. En los talleres aún se sigue manteniendo la tradición, mentalidad y estructura gremial, con maestros, oficiales y aprendices. Un trabajo que se desarrolla desde siempre con criterios de sostenibilidad y gestión medioambiental del olivar ya que, en ningún caso, se corta el árbol de raíz para la fabricación de sillería y muebles. Los talleres se abastecen de las ramas o troncos que durante los meses de enero y febrero se eliminan mediante la poda.
Las confortables mecedoras son las que tienen una especial fama, tanto es así que hasta el mismísimo presidente norteamericano John F. Kennedy tuvo dos de ellas.
Otras localidades donde podemos adquirir muebles artesanos son Lucena, Castro del Río, Palma del Río y Villa del Río. En Montilla encontramos el primer centro español en cuanto a presencia de talleres de tonelería se refiere.

Dentro de la artesanía que se dedica a la madera, no podemos olvidar la labor que artesanos cordobeses realizan elaborando guitarras. Si bien, gran parte de la producción es exportada a Japón, Estados Unidos y Europa.

Tras la lectura de este artículo te invitamos a visitar nuestras tiendas artesanas en la categoría ARTESANÍA.